viernes, 23 de noviembre de 2007

El fútbol africano (1ª Parte)




África, el continente más pobre del mundo y el que cuenta con más paises en procesos de desarroyo no acaba de despegar en el mundo del fútbol. Son muchos los tópicos que se desprenden al hablar sobre las posibilidades futbolísticas de éste continente. Mi intención no es otra que alejarme de todos estos tópicos e intentar comprender la situación que atraviesa África. A partir de aquí, analizaré, a grandes rasgos, la historia del fútbol africano y sus jugadores más esperanzadores. El texto a continuación es sólo la introducción de un artículo que está dividido en 3 partes.

El fútbol africano se empieza a escribir con letra propia a partir del Mundial de Italia '90. De la mano de Roger Milla, Camerún se hace un hueco en la historia del futbol mundial. Los leones indomables, nombre con el que se conoce a la selección camerunesa, lograron resultados que ningún combinado africano había obtenido hasta el momento. Además de Roger Milla, Camerún contaba con buenos jugadores como François Omam-Biyik, el otro ariete y pieza clave de la selección. En ese Mundial, Camerún logró clasificarse para cuartos de final, algo que nunca más ha conseguido ningún pais africano. Camerún perdió por 2-3 contra Inglaterra en la prórroga.

Después de esa gran actuación, el futbol africano se despertó, parecía que en la siguiente Copa del Mundo, en los Estados Unidos '94, podía ser la confirmación africana. No fue así, Camerún no pasó de la primera ronda, y otras selecciones que también participaron como Nigeria o Marruecos no tuvieron mejor suerte. Nigeria, tras una esperanzadora liguilla, en la que quedó priemera de grupo, se midió a la Italia de Roberto Baggio que, acabó con las esperanzas de una gran Nigeria que perdió en la prórroga por un gol de penalty. Mundia a Mundial, cada vez parece ser que llega la hora de los africanos, pero de momento, esta hora no llega, y no será por falta de buenos jugadores.

El siguiente gran logro para los países africanos llegó en los JJ.OO. de Atlanta '96. Nigeria ganó la medalla de oro al derrotar contra todo pronóstico a la selección de Argentina. Una Nigeria en la que deslumbró un joven delantero llamado Nwankwo Kanu. Kanu, logró un gol en semifinales que difícilmente olbidará algún día Dida, el portero de la canarinha. Apoyando por las bandas a Kanu, un zurdo muy veloz, Emmanuel Amunike y un consagrado George Finidi que aportó veteranía y equlibrio a las super águilas.

Dos años después, Francia albergaba el Mundial de fútbol de 1998. Tras los éxitos conseguidos y la evidente mejora del fútbol africano, todo hacía pensar en que alguna selección se colase entre las favortias. Nigeria fulminó a España en una desafortunada tarde para Zubizarreta y se clasificó a octavos de final como primera de grupo. Con un debut tan bueno, Nigeria parecía ser la candidata a relevar el Camerún de los '90. De la mano de los ya mencionados Kanu y Finidi irrumpió con fuerza, talento y desparpajo Jay Jay Okocha, que ya había participado en el mundial anterior i en los JJ.OO. pero con distinta fortuna. Hasta el momento, pocos eran los jugadores africanos de las características del 10 nigeriano. Un jugador con un talento envidiable, un regate eléctrico y un gusto exquisito por el buen fútbol de toque. El futbolista africano había roto el molde? ya no era simplemente un atleta? Antes que Okocha, hubo otro jugador que despuntó por su calidad técnica. El ganés Abedi Pelé enamoró con su juego a todos los aficionados del fútbol y especialmente a los seguidores del gran Olympique de Marseille de principios de los '90.

A pesar de todo, ni Nigeria ni las otras selecciones africanas lograron alcanzar los cuartos de final. ¿Cómo podía ser? El nivel era cada vez más parejo con las selecciones europeas o suramericanas. Sin embargo, el saber hacer de los conjuntos del viejo continente y la pillería latina parecían estar por encima de la alegría y parsimonia africanas.



Con los JJ.OO. de Sydney 2000 llegó otra nueva alegría para el fútbol africano. Camerún logró la medalla de oro al derrotar a España en la final. Con un joven Samuel Eto'o y el goleador Patrick Mboma, que tras la Olimpiada fichó por el FC Parma. Los leones indomables conseguían su primera medalla de oro de fútbol en la historia.

Llegó el mundial de Corea y Japón 2002. En el partido de apertura, Francia, la vigente campeona del mundo y de Europa, se medía a Senegal. El partido inaugural era mucho más para los senegaleses de lo que se esperaba. La colonia contra la metrópoli. Todo el 11 titular de Senegal jugaba en clubes franceses, con lo que se evidenciaba la vinculación que hay entre ambas naciones.

Francia salió algo confiada y lo pagó caro. El trepidante ritmo que los senegaleses implantaron desde el primer miunto de juego sorprendió a los franceses que se esperaban un partido más relajado. Francia se equivocó al menospreciar a Senegal y creer que los nervios por debutar en un Mundial traicionaría a los africanos. Contraataques lanzados sin cesar permitieron a Senegal derrotar a los bleus. Senegal preparaba el choque desde hacía tiempo. Su entrenador, el francés Bruno Metsu, un apasionado de la estrategia y el órden táctico consiguió estructurar un equipo con talento y aprovecho sus virtudes para explotarlas al máximo. La historia de Senegal no se acabaría aquí. Se clasificó para octavos de final. Eliminó a Suecia por 2-1 yse plantó en cuartos de final. Había igualado el récord de Camerún en Italia'90. Lamentablemente pare les senegaleses, Turquía, otra de las revelaciones les derrotó por 1 gol a 0 y acabó con el sueño de se rla selección africana que más lejos ha llegado en una Copa del Mundo.Jugadores como Bouba Diop, Khalilou Fadiga y El Hadji Diouf fueron determinantes en los resultados de Senegal.



La última gran decepción de la madre África llego tras el mundial 2006 en Alemania. Lo que parecía la gran ocasión para reivindicarse, (hasta 5 selecciones africanas viajaron hasta tierras germanas), fue otra decepción más, aunque en esta edición se vieron cosas que podrían conducir al tan anhelado despegue africano.



Costa de Marfil, parecía la candidata entre las seis, aunque la mala suerte, la exigencia del grupo, y algunas decisiones arbitrales apearon a los marfileños de la competición. Didier Drogba, el puntal del equipo no brilló como de él se esperaba. Para mí, Drogba es uno de los mejores delanteros del momento, pero no es lo mismo triumfar jugando en el chelsea que en la selección marfileña. La otra favorita, Ghana, si cumplió un poco más con los objetivos. Perdió en octavos de final contra Brasil, pero dejó un buen sabor de boca. Excepto la derrota desafortunada contra Italia, los ganeses se mostraron muy serios, ordenados y correctos con su fútbol. De la mano de Mickael Essien, Ghana barrió a la República Checa y se clasificó como segunda de grupo por detrás de la azzurra. A pesar de todo, la capacidad goleadora y su peligro en ataque no eran nada del otro mundo. Razak PimPong, una de las gratas sorpresas que trae cada mundial, hizo lo que pudo en el ataque, peleándose, en ocasiones, contra 4 defensas.



Hasta aquí un rápido repaso a las selecciones africanas en los últimos 26 años de mundiales. Mi intención no era contar la historia, así que soy consciente que he obviado o pasado por alto cosas. Pero este repaso era para contextualizar y poner en situación al lector de cara a mis dos artículos siguientes, que trataran sobre los delanteros y los mediocentros defensivos africanos. Probablemente las dos posiciones que mejores jugadores ha ofrecido el continente africano.





Vinchen

jueves, 22 de noviembre de 2007

La resurrección futbolística de los extremos






Los extremos, aquellos jugadores tan vistosos, rápidos y verticales que tantos buenos momentos han dado al fútbol vuelven a existir. Actualmente, este tipo de jugadores está dando mucho de que hablar en los mejores clubes de las mejores ligas del mundo.


La vida de los extremos y su protagonismo dentro del campo no han sido siempre los mismos. A principios de los '90, Johan Cruyff, entrenador del FC Barcelona por aquel entonces, implanto el 3-4-3 o el 4-3-3 dependiendo del partido. Con la aplicación de éstos sistemas, el holandés pretendía ofrecer una futbol de ataque y atractivo. Para ello, necesitaba plasmar en la cabeza de sus jugadores tres ideas. Primero de todo ,el equipo debía tener el balón, una posesión alta de pelota que agotase al equipo contrario corriendo detrás de ella. El juego debía ser fluido, los movimientos muy rápidos, pero quien de verdad debía correr, y mucho, era el balón. Finalmente, aparecían las figuras de los extremos, delanteros pegados a la cal con la finalidad de ampliar el campo y por lo tanto generar más espacios. Los extremos, jugadores habilidosos en el uno contra uno, rápidos y con buen centro, deben abastecer de buenos balones al delantero centro, que es quien se encarga de culminar las jugadas junto con los medios que entran de segunda linia.


En el Brasil de los '50, '60 y '70, jugadores como Garrincha, Jairzinho y Rivelino se hicieron grandes por destacar en los extremos, pero no era un concepto muy utilizado por el resto de entrenadores en esos tiempos. Cruyff, aprovecho las bases de la escuela del Ajax para instalarlas en Barcelona, y la verdad, es que no le fue nada mal. Todo el mundo recuerda aquel Barça, campeón de 4 ligas seguidas y de la primera y anelada Copa de Europa. Johan contaba con excelentes extremos: Hristo Stoichkov, Aitor Beguiristain o Andoni Goikoetxea. Una vez el Dream Team se desvaneció, Johan, en su afán por recuperar la identidad perdida y el juego de toque y con profundidad, se fijo en un joven luso que despuntaba en el Sporting Clube de Portugal. Aquel joven era Luis Figo, quien ha sido sin duda uno de los extremos más grandes que nos ha regalado el fútbol.


Particularmente, creo que en el futbol los extremos deben de existir siempre. Incluso en campos pequeños, pues al abrir los jugadores puedes generar un poco más de espacio a pesar de las dimensiones. Al jugar con extremos, también haces que los laterales contrarios no se incorporen tanto al ataque y evitas el factor sorpresa, tan importante en el fútbol.


Jugadores de clase mundial como Rivaldo se hicieron grandes pegados a la cal. A pesar de la negativa del brasileño a jugar de extremo, ya que se sentía más cómodo de 10 (mediapunta), Van Gaal, en uno de sus pocos aciertos, colocó a Rivaldo en el extremo. Rivaldo fue clave en la obtención de las ligas y recibió numerors premios a nivel individual.


Dejando a un lado el pasado, otro joven portugués ha vuelto a despertar el juego por los extremos. Cristiano Ronaldo no es un extremo, es el extremo. Ver jugar a Cristiano Ronaldo es ver lo que un buen extremo debe hacer. Encarar con decisión, ser vertical, dar buenas asistencias de gol y promediar un buen número de goles a lo largo de la temporada. Defensivamente, el extremo debe tapar la salida de la pelota jugada desde atrás. Tiene que apretar a los laterales cuando estos tengan la pelota y obligándoles siempre a salir jugando por el centro.


La velocidad de movimientos y la calidad técnica de C.Ronaldo hacen del luso un jugador que marca las diferencias y hace escuela. Quaresma, Nani o el propio Simao son extremos que pueden aportar muchas cosas a un equipo que apueste por atacar por las bandas. Parece ser que la figura de Cristiano Ronaldo ha motivado a los jóvenes portugueses que sueñan con emular al extremo que tantas tardes inolvidables de fútbol ha ofrecido en Old Trafford, el teatro de los sueños.


A mi modo de entender, Sir Alex Ferguson ha hecho por los extremos lo que Johan Cruyff hizo en su momento. Los diablos rojos, practican un fútbol muy directo, vertical y ofensivo. Hacen el campo grande aprovechando los extremos de ambas bandas. Normalmente, por la derecha Cristiano Ronaldo y por la izquierda el incombustible Ryan Giggs. A sus 34 años, el galés atraviesa por uno de sus mejores momentos de forma, y el MANU lo está notando y de qué manera. Tener dos bandas tan peligrosas en ataque generan mucha movilidad a la hora de atacar y el equipo contrario debe poseer un gran nivel de concentración en todo momento, pues el mínimo error puede ser determinante. Claro está que los extremos deben estar acompañados de otros jugadores muy completos para lograr el éxito.
Ferguson, contrató este pasado verano procedente de la fábrica de extremos (Luis Figo, Cristiano Ronaldo, Ricardo Quaresma) a Nani, la última perla del Sporting Clube de Lisboa. Con Nani, Sir Alex Ferguson puede dosificar a sus extremos titulares para que estén más frescos e ir preparando el cambio generacional para cuando, Ryan Giggs, la leyenda viva, cuelgue sus botas. El Manchester United cumple todos los requisitos para hacer una gran temporada, veremos lo que pasa.


Por suerte, los extremos en la actualidad no están todos en las filas del Manchester United. En Inglaterra también, el Arsenal cuenta con un futuro prometedor un sus alas con el joven Theo Walcott y el holandés Robin Van Persie. El Chelsea, tiene el presente de la selección inglesa en los extremos con Joe Cole y Shaun Wright-Phillips. Además del francés Florent Malouda, que es tan válido de interior como de extremo. Es evidente que los grandes de la Premier han asumido la importancia de contar con extremos en sus filas, así que el otro grande, el Liverpool posee a dos jóvenes y buenos extremos. El inglés Jermaine Pennant y el joven holandés fichado éste pasado verano, Ryan Babel.


Los extremos también gustan en la liga, y es que no hay que olvidar que el Real Madrid cuenta con dos jugadores muy desequilibrantes por banda. El brasileño Robinho, que es un caso similar al de los de Rivaldo y Ronaldinho. Ellos dicen ser mediapuntas, pero generan mucho más daño lejos del centro. Aunque son extremos distintos, ellos parten de la banda pero pueden acabar en cualquier lugar para terminar la jugada. Robinho es el más extremo de los brasileños. Por el otro lado, aparece Arjen Robben. De momento el holandés no ha aparecido a penas en el conjunto blanco debido a las lesiones, pero cuando esté recuperado le puede venir de maravilla al equipo. Eso si, Robben es algo intermitente, irregular, pero si las lesiones le respetan, hará una buena temporada.
Si nos vamos a ver al eterno rival, el FC Barcelona, tiene extremos en miniatura, pero de gran calidad. En dos años, Lionel Messi ha paralizado el mundo con goles y jugadas estratosféricas. La pulga, ha demsotrado con creces que a día de hoy, pocos juagdores están a su altura. Messi, juega pegado a la cal, pero a pierna cambiada, es decir, es un zurdo que juega por la derecha. Rijkaard lo coloca allí, para que Leo haga lo que más le gusta y mejor hace. Esas diagonales imposibles que solo él es capaz de trazar y que siempre antojan peligro. Por el otro lado, lejos de su mejor momento de forma, pero seguro de sus posibilidades y su capacidad de reacción, está Ronaldinho Gaúcho. El astro brasileño también juega a pierna cambiada. Las cosas no le han ido nada mal en esta posición al brasileño, y es que son muchas las jugadas que tenemos almacenadas en el hipotálamo viendo al 10 del Barça sortear a uno y otro defensor, hasta introducir el balón en el fondo de las mallas o dar un pase de gol espectacular, milimetrado, de esos que están al alcance de muy pocos.


En la recámara, esperando su oportunidad, Giovanni dos Santos no ha acabado de explotar. A éste joven mexicano se le depara un futuro esperanzador, plagado de éxitos. Es cierto que en categorías inferirores lo ha ganado todo, pero creo que aún es pronto para hablar de él como uno de los jugadores del momento. Le queda mucho por aprender y espero que no se quede en el camino como muchos .


También está el Sevilla FC Con una de las canteras más productivas en las últimas temporadas. Siguiendo los pasos de un joven pero afianzado Jesús Navas, aparecen nombres como los de Diego Capel o Alejandro Alfaro. Navas, eléctrico en todos sus movimientos es una pieza clave en los éxitos que el Sevilla ha cosechado en los últimos tiempos. A pesar de su aparentemente frágil cuerpo, el sevillano es capaz de rebasar al defensa más duro y dejarlo sentado en el suelo. Jesús, si es el típico extremo. Diestro y juega por la derecha, suele desbordar hacia fuera para terminar sus acciones con un centro preciso. Podríamos decir más de lo mismo con Diego Capel, pero éste haciendo sus incursiones por la banda izquierda. Capel es mas potente que Navas, quizás abusa demasiado del regate, pero lleva poco en primera y es cuestión de tiempo que sea uno de los fijos en las alineaciones del Sevilla.
En portugal, concretamente en el FC Porto, juega Ricardo Quaresma. Uno de los mejores extremos del momento. El luso aterrizó en Barcelona ya hace unos cinco años. No era el momento de Quaresma y tras una temporada muy complicada volvió a su Portugal natal. 5 temproadas después, Quaresma es otro jugador. Ha madurado y sabe en otdo momento lo que debe hacer en el campo. Ya no es aquel joven que regateaba sin cesar, que siempre escogía, erroneamente, la decisión más complicada. Es cuestión de tiempo que Quaresma acabe en un grande de Europa.
Parece ser que tenemos extremos para años. El fútbol moderno necesita de los extremos para generar peligro y los entrenadores se han dado buena cuenta de ello. Los Cristianos Ronaldo, Giggs, Quaresma han marcado el camino, esperemos que los jóvenes que van irrumpiendo con fuerza en el fútbol profesional sigan los pasos de estos especialistas del desborde.


Espero que con mis humildes conocimientos y razonamientos os hayan servido de ayuda para entender la improtancia de la figura de los extremos en el fútbol actual.


Hoy, quiero poner a vuestra disposición algunos videos muy interesantes sobre los extremos. Algunos de ellos son comparativos, escoger al que más os guste.














Disfrutad de ellos.


Un saludo.


Vinchen

martes, 20 de noviembre de 2007

La decadencia del futebol carioca



Nadie me puede negar que el fútbol, aquel deporte tan maravilloso y que es capaz de paralizar a toda una ciudad, un pais o hasta el mismo mundo, está perdiendo encanto. La gran exigencia hacia los jugadores, que deben soportar una carga desmesurada de partidos, conduce a los preparadores a encaminar el fútbol a la parte más física. Cada vez hay más atletas y menos futbolistas en un terreno de juego. Estoy de acuerdo en que todo necesita de una evolución. Acepto que el futbol gane en condición física, pues es clave para poder trabajar en los aspectos menos vistosos y que son de gran importancia en el fútbol actual.


Soy relativamente joven, 22 años. He visto y he jugado al fútbol muchísimo. Empecé a andar con un balón entre los pies, desde pequeñito siempre le he dado patadas a un balón y mi pasión por este deporte vas más allá de cualquier estilo de juego. El fútbol siempre será una de las mejores cosas que he vivido.



Centrándome ya en materia, hace un tiempo, el gran jugador de Futbol Sala, Falcao, (probablemente el mejor jugador de todos los tiempos bajo techo) dijo una frase que considero acertadísima con el momento que se vive en Brasil, la cuna del futbol (a pesar de los ingleses).


Falcao: "Actualmente en Brasil faltan Ronaldinho's Gaúcho, Robinho's, Denilson's y jugadores de este tipo. Jugadores que sean amigos del balón". Este discurso se asemeja mucho al de un célebre dibujo animado que marcó la niñez de muchos apasionados del fútbol, Oliver Aton. La alegría con la que juegan al futbol Falcao y sus compatriotas nombrados anteriormente es algo que refleja en sus rostros lo que para ellos es jugar a este deporte. Es mucho más que un juego, es una forma de ser, es una razónde peso para ser feliz.



Falcao hace referencia en sus declaraciones al JINGA, como ese algo especial que tienen muchos brasileños en cuanto entran en contacto con un balón, existe una química que les une el balón a su cuerpo como si de una extremidad más se tratase.


Soy consciente que la profesionalidad que ha adquirido este deporte (negocio) no permite, o al menos dificulta que los jugadores jueguen sus partidos con una expresión de felicidad en su tez. No me gusta mucho utilizar este término, pues creo que solo sirve para generalizar y crear tendencias, pero en un equipo, entiendo que no pueden haber 11 "jugones". Matizo, claro que pueden estar, pero es complicado crear un equipo compacto y competitivo a no ser que además de jugadores muy habilidosos con el balón, corran y trabajen como los que más. Entonces estaríamos hablando del mejor equipo de todos los tiempos sin duda alguna. Lógicamente, resulta una utopía poder contar con estos 11 privilegiados del fútbol, por lo que el rompecabezas de los entrenadores toma protagonismo.



Tengo 3 jugadores de toque y el resto son atletas, cómo juego? Salgo o no al contraataque? me replego hasta medio campo y espero al rival? le doy la pelota? Son muchas las cuestiones que un entrenador debe plantear cuando tiene un equipo. Lo mejor, sin duda, tener a 11 superhombres en todos los aspectos. Como eso se me antoja como algo imposible, hay que tirar de lógica y moldear al equipo de la forma que mejor le convenga, siempre en función de lo que cada entrenador tiene en su plantilla. Por eso, en el fútbol, desde los Ronaldinho's y Robinho's a los Emerson's y Gilberto's Silva, todos tienen lugar en éste mundo.



La canarinha ya no enamora. El mismo Kaká, el más europeo de todos los astros brasileños, confesó que actualmente la verdeamarelha está lejos de su mejor momento de forma. No convence y carece de esa identidad alegre y espectacular. Dunga, un jugador rocoso en sus tiempos, no es quizás el mejor entrenador para dirigir a la seleçao. Otro problema está en como ordenar y adminsitrar tanto talento. Aquí vienen los problemas de Brasil. Por el tipo de jugadores que tiene, brasil debe olvidarse del dobe pivote defensivo. Si se hace, uno de los dos debe ser un jugador de corte más creativo, tipo Juninho Pernambucano. El siguiente problema de Brasil llace en los laterales. El vacío dejado por Cafú y Roberto Carlos es demasiado grande. La inagotable fábrica de carrileros no se estancado ni muchos menos. Cicinho, Marcelo, Belletti... son buenos laterales, muy ofensivos, con llegada y con ciertas lagunas en defensa, igual que tenían sus dos antecesores. Ahora bien, no son comparables. El mejor Brasil contaba con carrileros espectaculares, que en ataque pasaban a ser centrocampistas pero que replegaban con una velocidad vertiginosa cuando se perdía la pelota. Así, las cosas son más fáciles. Finalmente, el etrcer problema básico, es que arriba no están en su mejor momento. Nadie duda de la calidad de Ronaldinho, Kaká o Robinho, pero ellos no son quienes deben materializar la gran parte de las ocasiones. Ellos deben generarlas. Se hecha de menos un delantero centro que marque las diferencias. Cuando Brasil triumfaba, el ariete era una pieza básica. Romario, Bebeto, Ronaldo y Rivaldo han marcado una etapa en la canarinha. Brasil suele jugar con dos puntas y otras dos medias puntas con tendencia a caer a banda. Los binomios mencionados anteriormente eran los máximos realizadores, y luego los jugadores del medio campo creavan, mobían al equipo. Actualmente, Ronaldo y Adriano están lejos de su mejro estado de forma. Vágner Love no tiene el nivel, y Kaká Ronaldinho y Robinho deben pasar y marcar, con lo que es todo un poco confuso.


Otro aspecto son las convocatorias de Dunga, en las que a veces, la mitad de los jugadores aún juegan en el pais. Si quieres competir a tope, debes tirar de los mejores y con más experiencia, y estos son sin duda, los que juegan en Europa.


El cambio generacional está llegando a Brasil, esto también afecta al equipo, pronto, Ronaldiho cederá los galones a Kaká o Robinho, un Brasil rejuvenecido, con ambición y talento, pero sin experiencia. Veremos que futuro les depara.


Vinchen